Científicos estadounidenses descubrieron que la sangre de la llama podría servir para producir una nueva terapia con anticuerpos que tiene la capacidad para combatir todos los tipos de gripe, incluidas las pandemias.

Según consignó BBCcomo la gripe ha ido mutando y haciéndose cada vez más resistente, científicos llevan años analizando terapias que puedan combatirla de manera efectiva.

Estos animales propios de los Andes tienen un organismo que produce anticuerpos muy pequeños, minúsculos comparados con los nuestros y gracias a eso son capaces de atacar más fácil y profundamente las partes que la gripe no puede cambiar.

Los anticuerpos se adhieren a las proteínas sobresalientes de los virus que son las que han ido cambiando con el tiempo, pero gracias al diminuto tamaño de los que tienen en el torrente sanguíneo las llamas, llegan más profundamente haciendo el ataque mucho más efectivo.

Estudio

Un equipo del Instituto Scripps de California infectó a un grupo de llamas para estudiar la respuesta de su sistema inmunitario. Escogieron a cuatro de estos animales y desarrollaron un anticuerpo sintético mezclando elementos de cada uno.

El profesor Ian Wilson, uno de los investigadores, dijo a BBC que les aplicaron 60 tipos de virus diferentes, y de esos solamente uno no logró ser neutralizado. Justamente ese único virus no afecta a los humanos.

La revista Science fue la encargada de publicar el estudio que aún se encuentra en una fase inicial. El equipo de científicos realizará aún más pruebas para luego comenzar con ensayos en personas.

Ventajas de este nuevo tratamiento

Según lo descubierto por los investigadores del Instituto Scripps, otra de las ventajas es que funciona de igual manera tanto en niños, jóvenes y ancianos.

A mayor edad menos funciona el sistema inmunitario, por lo que las vacunas se vuelven menos efectivas.

Tras comprobar lo anterior aseguraron que las personas de la tercera edad no tendrán que entrenar al sistema inmune. “Esta vacuna podría funcionar en cepas diferentes de virus, transformándose con ello en ‘el Santo Grial de la gripe‘”, aseguró el profesor Jonathan Ball, de la Universidad de Nottingham al medio BBC.